"No hay mal que cien años dure"
«No hay mal que cien años dure» es un refrán castellano de consuelo que recuerda que ninguna desgracia es eterna y tarde o temprano todo pasa o mejora. Suele completarse en broma: «...ni cuerpo que lo resista».
Significado completo
Refrán de consuelo que recuerda que las penas, las crisis y los malos momentos tienen fin. Invita a la paciencia y a no perder la esperanza durante las épocas difíciles.
Origen e historia
Refrán castellano de gran antigüedad, recogido en colecciones desde el Siglo de Oro. A menudo se completa irónicamente: "...ni cuerpo que lo resista", para subrayar que conviene que el mal acabe pronto.
Ejemplo de uso
"Llevamos un año complicado en la empresa, pero esto remontará: no hay mal que cien años dure."
Variantes y sinónimos
- no hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo resista
- después de la tormenta viene la calma
Preguntas frecuentes
¿Y la coletilla "ni cuerpo que lo resista"?
Es un añadido humorístico muy popular que recalca que, aunque el mal acabe, mejor que sea pronto.
¿Para qué se usa?
Para dar ánimos a alguien que atraviesa una mala racha.
¿Sinónimos?
"Al mal tiempo, buena cara", "no hay mal que por bien no venga".