"No por mucho madrugar amanece más temprano"
«No por mucho madrugar amanece más temprano» es un refrán castellano clásico que advierte que la prisa por sí sola no acelera lo que depende del tiempo o de factores ajenos. Aparece citado en el Quijote y matiza a «a quien madruga, Dios le ayuda».
Significado completo
Refrán que advierte de que el esfuerzo desmedido o la impaciencia no aceleran lo que depende del tiempo o de factores ajenos. Sirve para frenar a quien se agobia queriendo adelantar lo que llegará a su debido momento.
Origen e historia
Refrán castellano clásico, recogido en colecciones desde el Siglo de Oro y citado en el Quijote. Funciona como contrapeso de "a quien madruga, Dios le ayuda": uno ensalza la diligencia, este matiza que la prisa por sí sola no obra milagros.
Ejemplo de uso
"Llevas todo el día insistiendo para que te den ya la respuesta, pero no la tendrán antes: no por mucho madrugar amanece más temprano."
Variantes y sinónimos
- las cosas de palacio van despacio
- la prisa es mala consejera
Preguntas frecuentes
¿Contradice "a quien madruga, Dios le ayuda"?
Lo matiza: madrugar (ser diligente) ayuda, pero no acelera lo que no depende de ti.
¿Aparece en el Quijote?
Sí, Cervantes lo recoge entre los muchos refranes que pone en boca de sus personajes.
¿Sinónimos?
"Las cosas de palacio van despacio", "vísteme despacio que tengo prisa".